La vida en al-Barzakh comienza con el momento en que el alma es arrebatada y elevada, a lo que le sigue la tumba con su estrechez y el interrogatorio de los dos ángeles. El creyente disfruta de la ampliación de su tumba y se le muestra su morada en el Paraíso, mientras que el incrédulo sufre el estrechamiento de su tumba y se le muestra su morada en el fuego del Infierno. Cada uno permanece en su estado de felicidad o tormento hasta el Día de la Resurrección.
para que pueda actuar con rectitud en lo que descuidé.Pero no, sólo son palabras que dice.Ante ellos habrá un período intermedio hasta que llegue el día en que sean devueltos a la vida.
La dicha de la tumba
Para los mártires y los justos, existe una vida especial en al-Barzakh en la que disfrutan de la felicidad, aunque no podamos percibirla con nuestros sentidos. Aunque sus cuerpos sean destrozados o se descompongan, la felicidad de la tumba permanece para ellos. Del mismo modo, aquellos a quienes Alá castiga en al-Barzakh son castigados de verdad, aunque no percibamos su tormento.
Contentos por lo que Allah les ha dado de Su favor y regocijándose por aquéllos que habrán de venir después y que aún no se les han unido, porque ésos no tendrán que temer ni se entristecerán.
Regocijándose por una gracia de Allah y un favor, y porque Allah no deja que se pierda la recompensa de los creyentes.
El tormento de la tumba
Alá nos ha informado de que los seguidores del Faraón son atormentados en al-Barzakh por la mañana y por la tarde, a pesar de la descomposición de sus cuerpos, y que, posteriormente, el Día de la Resurrección serán resucitados con sus almas y sus cuerpos para ser arrojados al castigo más severo del Infierno.
El Fuego, al que serán expuestos mañana y tarde. Y el día que llegue la Hora*: ¡Haced que la gente de Firaún entre en el más duro de los castigos!
Los hipócritas sufren un doble castigo: primero en este mundo, luego en sus tumbas, y finalmente, el Día de la Resurrección, volverán al gran tormento del Infierno.
Entre los beduinos de vuestros alrededores hay hipócritas y hay también gente de Medina que se mantiene en la hipocresía sin que los conozcáis. Nosotros sí los conocemos.Los castigaremos dos veces, luego serán llevados a un castigo inmenso.